miércoles, 31 de octubre de 2012

En una noche de batallas perdidas hice un pacto conmigo misma, no recordarte ni siquiera en mis últimos versos.
La ciudad se convirtió en testigo de los recuerdos entonces decidí no ser parte de ella hasta que mi corazón sanara para encontrarte nuevamente. Las noches eran iguales, el sueño aparecía en las mañanas, nada tenia sentido, todo se había convertido en una fotografía en blanco y negro. Por un tiempo no pronuncie tu nombre ni quería tampoco escucharlo. Me deshice de los recuerdos para no sentir tu presencia en mi soledad. Un día volví a los lugares en donde te ame y me juraste amor eterno, pero esos lugares ya no eran nuestros solo quedaban los restos de los fracasos. Te demostré mi entereza mas allá de mi dolor. Con el paso del tiempo plante bandera blanca y fue así como me reencontre conmigo misma. Recupere lo que había perdido la tranquilidad de poder hablarte sin reproches. No se si basto para ser sinceros. Se que rompí el pacto pero tengo que decir todo lo que calle por mucho tiempo, no busco tu aprobación. Te iras de esta ciudad y recordare tu ausencia, tu destino estará en otra parte, el mio quien lo sabe. No puedo pedirte que te quedes solo pido que no me olvides.

No tengo palabras...

No tengo palabras para decir lo que siento, solo una angustia que alimenta mis tempestades. Trato de buscar un sinfín de respuestas y solo encuentro pretextos. La noche es testigo de todos los olvidos, de todos los recuerdos, de las confesiones a medias y lo mas melancólico es ver como dejo pasar el tiempo. Quise atarlo con una cinta para retenerlo en el corazón pero el nudo provoco una herida en el pecho. Como buscar una estrella en el firmamento si el cielo dejo de existir cuando deje de verlo azul? Todas mis pasiones partieron a nuevas aventuras olvidándose de mi. Pague todas las deudas con lo mas preciado que tengo, con mi frágil corazón oxidado. Pensar en lo que tengo no recompensa todo lo que perdí ni mucho menos construye mi destino.
Hoy dejo que todo se diluya cuando concilio el sueño siendo el único alivio en este mundo incierto.